Prueba de esfuerzo

En los últimos años hay cada vez más interés por las pruebas de esfuerzo en pediatría aunque no han sido utilizadas tan ampliamente en niños como en adultos.

La prueba de esfuerzo es importante para evaluar, síntomas y arritmias cardíacas para cuantificar la gravedad de la anomalía cardíaca y valorar la eficacia de un tratamiento.

Durante la prueba de esfuerzo, el paciente está continuamente monitoritzado y hay que apreciar la aparición de cambios isquémicos o arritmias en ECG, síntomas como el dolor torácico o mareos y respuestas de la frecuencia cardíaca y de la T Arte (es normal llegar hasta 190,200 pulsaciones por minuto o llegar hasta 180 mmHg de T Arte Sistólica).